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Dirección:

Avda de Laura García Noblejas, 1 bis, Tfno: 916160160.

Horario del despacho de Cáritas :

Miércoles y Viernes de 11:00h a 13:00h.
Miércoles de 17:30 a 18:30 h.

Ropero: Lunes de 17:30h a 18:30 h.




CARITAS, EL SER MISMO DE LA IGLESIA

Cáritas desarrolla su ser y su quehacer como ser y quehacer eclesiales. Nunca insistiremos lo suficiente en el enraizamiento eclesial de Cáritas. Ni “al lado”, ni “al margen”, ni “en el corazón” de la Iglesia: Cáritas no está en la Iglesia; Cáritas “es” la Iglesia viviendo en la práctica su dimensión de servicio y diaconía.

Cáritas es la comunidad cristiana, realizándose evangélicamente en amor solidario con los pobres, marginados y excluidos. Cáritas no es otra cosa que el instrumento del “Misterio de la Caridad” que ha de realizar la iglesia entera.

De ahí que no se entienda una Comunidad cristiana sin Cáritas; lo mismo que una Cáritas sin Comunidad Cristiana.

LA RAZÓN DE SER DE CARITAS

La razón de ser de Cáritas no está en la existencia o no de pobres, sino en el Misterio mismo de Dios-Amor, “Dios es amor y el que permanece en el amor permanece en Dios y Dios  en él (1Jn.4,16). No hay más Dios que el Dios que ama y no hay más hombre auténtico que el que se sitúa en ese amor y permanece en él como morada de donde saca su fuerza, su vida y su sentido.

Este Dios ha salido a nuestro encuentro en Jesús, el Cristo. Y hunde sus raíces y encuentra su razón de ser en el Mandamiento Nuevo: “Amaos los unos a los otros como yo os he amado” (Jn. 13,34).

De ahí que no se entienda la frase o la razón: “Yo no tengo organizada Cáritas en mi parroquia porque no hay pobres o los pocos que hay están atendidos por el Ayuntamiento” .

El  papel de Cáritas es ser icono del amor de Dios al hombre, colaborando así en hacer visible su rostro (I.P. 18,25), asumiendo los desafíos y los medios que ofrecen los avances históricos del mundo actual, a través de los signos de los tiempos que nos interpelan. Allí donde no aparece visiblemente  organizada la dimensión caritativa, la Iglesia da una imagen deformada de sí misma y de Jesús, de quien es sacramento.

Cáritas recibe su misión por el mismo Espíritu. Lo mismo que el Espíritu ungió a Jesús para dar la buena noticia a los pobres, así unge a la Iglesia para que continúe su obra salvadora. En esta unción del Espíritu encuentra Cáritas la motivación más honda de su tarea y el sentido más profundo de la mística de su acción. Cf. I.P.24.

“El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido para que dé la Buena Noticia a los pobres. Me ha enviado a anunciar la libertad a los cautivos y la vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos, para proclamar el año de gracia de Dios” (lc.4,16-18)

Por eso, con cada acción de Cáritas, deberíamos poder proclamar: “Hoy se cumple entre vosotros esta Escritura que acabáis de oír.”

CARITAS ANIMADORA Y ANIMADA "DE Y POR" LA COMUNIDAD EN SU SERVICIO A LOS POBRES.

La primera tarea del equipo de Cáritas no es ir con prisas a asistir a los pobres del barrio o del pueblo, sino animar, sensibilizar a la misma comunidad en la cultura de la solidaridad o en su opción preferencial por los pobres, porque Dios sigue manifestándose preferentemente en los empobrecidos. Ellos son presencia de Cristo en las calles y en el mundo, que se convierten en sacramento que reclama acompañamiento, presencia, adoración y cuidados.

Por tanto, la preocupación primera será alentar y encauzar a la comunidad en el amor preferente de Jesús por los pobres, haciendo que sea lo más eficaz posible al ponerse toda la comunidad, desde todas las áreas y acciones, al servicio de los que tienen menos, fundamentando esta acción en una sólida formación  en la Doctrina Social de la Iglesia.

En este sentido, Cáritas debe animar a la Iglesia a ser una Iglesia pobre y para los pobres, ayudando a la misma Iglesia  a no caer en la tentación de acumular riquezas y a ser signo de credibilidad de los valores del Reino. En algunas ocasiones, y desde algunas acciones, la pobreza parece un artículo de exportación para la Iglesia. El trabajo de Cáritas, cuando se dirige hacia el interior de la Iglesia, ayuda a la conversión de los creyentes para que consideren a los pobres como lugar teológico de la presencia de Dios. Cf. I.P. 25-28.

Así, la tarea de Cáritas  tiene un quehacer que no estamos demasiado acostumbrados a descubrir: hacer a la Iglesia más pobre. Y no porque la pobreza sea un bien en sí misma, sino porque el único lugar para evangelizar y salvar al pobre, es desde la pobreza. Es decir, al pobre no se le puede comprender, ni se le salva, desde un status privilegiado. Hacerse pobre, ser pobre, no es un juego. Es una dramática necesidad. Hay que aceptar el desafío de pensar y organizarse desde Jesús y desde los pobres y excluidos de nuestro mundo.

Cáritas, es decir la Iglesia,  no debe contentarse con mirar y alentar a los que están en la periferia, debe cruzar el abismo y estar con esos que decimos ser preferidos de Dios.
CARITAS, UNA RED DE SOLIDARIDAD MUNDIAL

La red Cáritas está presente en 146 países de todo el mundo, en los cinco  continentes. Esto permite que, en situaciones de emergencia, en  cualquiera de estos países haya personas que conozcan a fondo las necesidades de la población y el entorno geográfico. Este conocimiento profundo de la realidad contribuye a definir cuál es la mejor ayuda posible y facilita los canales de distribución, gracias a la participación de las Cáritas locales.

En situaciones de emergencia provocadas por catástrofes naturales (sequías, inundaciones, huracanes...) o guerras, la red de Cáritas INTERNACIONAL decide cuáles serán las Cáritas que -por afinidades culturales o proximidad geográfica- harán de agencias de enlace en la zona o países afectados. Las Cáritas -agencias de enlace se coordinan con las Cáritas locales y gestionan la ayuda que llega desde las Cáritas de todo el mundo. También se busca la coordinación con otras entidades privadas y públicas que actúen en la zona. La ayuda más eficaz es siempre la ayuda coordinada.

En España hay 68 Cáritas DIOCESANAS (locales) que, a su vez, forman una confederación representada en la Cáritas ESPAÑOLA. Ésta ofrece a las Cáritas DIOCESANAS unos servicios generales (propuesta de campañas institucionales, promoción de estudios sobre la realidad social, elaboración de materiales de formación, publicaciones institucionales). En el ámbito internacional, Cáritas ESPAÑOLA asume la acción social y humanitaria y la gestión de los recursos procedentes de las Cáritas DIOCESANAS para proyectos de ayuda internacional y desarrollo.

A nivel local, la Cáritas DIOCESANA y las Cáritas PARROQUIALES son las más cercanas a la realidad de su entorno. A menudo, las Cáritas PARROQUIALES (5.000 en España y 120 en la Diócesis de Getafe) se agrupan por arciprestazgos (parroquias agrupadas) para una mejor coordinación y actuación. Cáritas DIOCESANA supone para estas Cáritas un punto de referencia y de apoyo. Las distintas demarcaciones episcopales de la diócesis están representadas en el Consejo de Cáritas DIOCESANA.